Pero no, prometo no ser otra más que dé el coñazo con la crisis económica. La mía es más a nivel micro, no macro.
Es la de los 25... que nunca pensé que los 25 pudieran generar una crisis pero ahí está. Veo que ya soy una mujer adulta y que sigo viviendo en casa de mis padres, con un trabajo que me da para vivir el día a día, pero no para ahorrar... Además, últimamente ando algo quemada en el trabajo, me dan mucha responsabilidad, me veo cada vez más cargada de trabajo, cada vez más estresada sin ninguna recompensa.
Así que he decidido que necesito un cambio, que la rutina está pudiendo conmigo. Pero aquí vienen las dudas... ¿qué cambio?
tengo múltiples opciones, irme a vivir fuera, dejar el trabajo, estudiar oposiciones, estudiar otra cosa distinta a magisterio...
creo que al final la opción ganadora es un cúmulo.
creo que dejaré la guardería (el trabajo de por las mañanas que me tiene quemada) para estudiar, y seguiré trabajando por las tardes en la tienda (un trabajo fácil y que me dé al menos para mis gastillos) pero no dejaré de echar curriculums fuera... y si me llaman me voy.. y puede que haga una asignatura que me falta para tener el título de maestra de religión.. que es otra puerta que nunca he querido tener cerrada..
pero el abismo da miedo, esto de la crisis acojona a cualquiera y pienso ¿cómo voy a dejar un trabajo semiestable para irme a unas oposiciones que puede que no salgan? ¿y si después de las vacaciones me veo con más fuerza no querré volver a la estabilidad?
Dicen que la única manera de salir de las dudas es volver a tirarte a la incertidumbre, de cabeza...
Me parece que a eso voy.
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miércoles, 16 de junio de 2010
domingo, 5 de octubre de 2008
¿Por qué la llaman Guardería cuando quieren decir Infierno?
Al final la mejor opción fue la que me escogió (porque no la escogí yo, sería un error decirlo en ese orden): Por las mañanas me tienen explotada en una guardería y por las tardes debería estudiar para las oposiciones, que a estas alturas solo haya ido a estudiar dos días no es motivo de desánimo para mí :P
Soy maestra de educación infantil, y aunque alguien pueda pensar que estoy trabajando de lo mío, no es cierto. Yo estudié para enseñar, para ofrecer a los más pequeños del colegio el conocimiento y las destrezas que necesitaban para seguir con una escolaridad fluida. Ahora estoy trabajando para que mis mini-alumnos no tengan el culito sucio. ¿que aprenden? sí, pero cosas mucho más básicas y todo más lento. Definitivamente no es el trabajo de mis sueños.
A esto hay que añadirle que antes de Marzo yo no había cambiado un pañal en mi vida, que mis conocimientos asistenciales sobre bebés y niños pequeños es casi nulo y que me ahogo en un vaso de agua... la primera semana fue horrible, además del hecho de que mis amigas estaban ociosas y yo me estaba levantando a las 7 de la mañana (no me levantaba a esa hora desde que tenía 10 años o así), los niños no paraban de llorar, mi compañera es más bien hermética, mucho estrés y poca liberación de éste... uno de los días llegué a casa con un ataque de llantina, no podía parar de llorar...
Poco a poco voy aprendiendo más, los niños también tienen sus trucos. Ahora me quieren poner de apoyo en lugar de Tutora en la guarde, pero no sé si eso supone reducir horas (con la correspondiente reducción de sueldo) y no me conviene. Veremos a ver cómo termina todo esto.
Pero no todo son contras, un solo beso espontáneo de uno de los pekes me hace olvidar lo horrible que ha sido la mañana y es cierto que se me ilumina la cara al hablar de ellos y de las pocas cosas que consigo con ellos... creo que me compensa.
De momento me despierto a diario cantando canciones como: Sal solito, caliéntame un poquito, para hoy! para mañana! para toda la semana! :P jajaja
Soy maestra de educación infantil, y aunque alguien pueda pensar que estoy trabajando de lo mío, no es cierto. Yo estudié para enseñar, para ofrecer a los más pequeños del colegio el conocimiento y las destrezas que necesitaban para seguir con una escolaridad fluida. Ahora estoy trabajando para que mis mini-alumnos no tengan el culito sucio. ¿que aprenden? sí, pero cosas mucho más básicas y todo más lento. Definitivamente no es el trabajo de mis sueños.
A esto hay que añadirle que antes de Marzo yo no había cambiado un pañal en mi vida, que mis conocimientos asistenciales sobre bebés y niños pequeños es casi nulo y que me ahogo en un vaso de agua... la primera semana fue horrible, además del hecho de que mis amigas estaban ociosas y yo me estaba levantando a las 7 de la mañana (no me levantaba a esa hora desde que tenía 10 años o así), los niños no paraban de llorar, mi compañera es más bien hermética, mucho estrés y poca liberación de éste... uno de los días llegué a casa con un ataque de llantina, no podía parar de llorar...
Poco a poco voy aprendiendo más, los niños también tienen sus trucos. Ahora me quieren poner de apoyo en lugar de Tutora en la guarde, pero no sé si eso supone reducir horas (con la correspondiente reducción de sueldo) y no me conviene. Veremos a ver cómo termina todo esto.
Pero no todo son contras, un solo beso espontáneo de uno de los pekes me hace olvidar lo horrible que ha sido la mañana y es cierto que se me ilumina la cara al hablar de ellos y de las pocas cosas que consigo con ellos... creo que me compensa.
De momento me despierto a diario cantando canciones como: Sal solito, caliéntame un poquito, para hoy! para mañana! para toda la semana! :P jajaja
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