Como te cambia la vida en un mes.
Hace solo un mes le decía a mis amigas que no había en toda mi ciudad nadie con quien me pudiera ilusionar. Pero derepente tu vida da un giro, pequeño, y reparas en alguien que ya habías visto montones de veces... te das cuenta de que ese tipo también ha reparado en tí. Y pasa de ser ese camarero mono que te pone las copas a "OH! Dios mío!! me está mirando!!"
Es que si algo tengo es que cuando me gusta un tío me vuelvo tonta, es irremediable, no tengo armas de seducción y las pocas de las que podría echar mano (la inteligencia o el sentido del humor) desaparecen completamente cuando lo tengo delante y más si me dicen que le gustan las chicas inteligentes ¡Eso es demasiada presión!
La cosa iba muy bien, estaba haciendo progresos, había reunido valor hasta para agregarlo a facebook y mandarle un par de mensajes hasta....
Hasta que me lo encontré e hice gala de mi poca inteligencia, pero todo fue porque los nervios me pudieron.
Ahora espero que él no se lo tomase muy en serio y tener más oportunidades de demostrarle que no soy una cazurrita...
pero con lo que me quedo es con una frase que leí el otro día, que había escrito yo misma pero que no recordaba: después del invierno llega irremediablemente la primavera :)
esta vez quiero tener paciencia, no quiero correr, no quiero verme en dos días metida en una relación estable que se caerá por su propio peso a los tres meses, quiero ir despacio, conocerlo, darle tiempo a que me conoca y ver por donde van los tiros antes de que nada sea serio o formal.
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domingo, 12 de diciembre de 2010
sábado, 21 de febrero de 2009
+ Tinte - Neuronas
Es algo a lo que le llevo dando vueltas un tiempo.
En mi casa siempre ha habido roles preestablecidos, mi hermana mayor tiene el de guapa y sexy (y sabe como usarlo), la pequeña siempre ha sido la graciosa, ahora creo que está inmersa en el de la rebelde. Yo soy la inteligente (y temperamental, pero eso es otra historia). He luchado toda mi (corta) vida contra ese rol, no me molestaba ser inteligente, pero me molestaba ser sólo inteligente... yo también podía ser guapa, simpática, divertida pero como no lo creía, nunca lo demostraba, o si lo hacía era totalmente involuntariamente.
Con el tiempo pasó lo que tenía que pasar, aprendía a domar mi pelo, me puse lentillas, adopté un estilo propio vistiendo (gracias a un sueldo propio), o al menos aprendí que había cosas que me quedaban bien y otras que era mejor dejar para las revistas, empecé a usar maquillaje. Me volví guapa, o yo empecé a verme guapa (hay por ahí que dicen que ya lo era, pero ¿quién se fia de una madre?).
Estoy contenta por ello, aún mejoraría muchas cosas pero tengo la imagen que quiero tener. Pero antes sabía hablar de política, conocía más cosas, era culta e inteligente. Ahora no sé ni como se llama el Ministro/a del ministerio al que aspiro a pertenecer, ni siquiera sé como se llama el ministerio (con la mierda de cambiarle los nombres) Sé que solo tendría que ponerlo en google, que tardaría aproximadamente 6 segundos en saberlo, pero ¿que me ha pasado? ¿el tinte es tan corrosivo que me está matando neuronas? ¿son las juergas que me pego o es que estoy tan cerrada en mis amigas y en mi carrera que ya no tengo tiempo más que para "Sé lo que hicisteis"?
Supongo que la materia prima sigue ahí, en mi cabecita, pero ya no la uso, os pregunto ¿se encuentra algún día el equilibrio? quiero sentirme guapa y lista al mismo tiempo, no quiero que una cosa esté por encima de la otra ¿se puede?
PD: siento este mes sin noticias.. pero es que entre oposiciones y compromisos sociales no tengo ni un minuto para el ordenador... intentaré ponerme al día.
En mi casa siempre ha habido roles preestablecidos, mi hermana mayor tiene el de guapa y sexy (y sabe como usarlo), la pequeña siempre ha sido la graciosa, ahora creo que está inmersa en el de la rebelde. Yo soy la inteligente (y temperamental, pero eso es otra historia). He luchado toda mi (corta) vida contra ese rol, no me molestaba ser inteligente, pero me molestaba ser sólo inteligente... yo también podía ser guapa, simpática, divertida pero como no lo creía, nunca lo demostraba, o si lo hacía era totalmente involuntariamente.
Con el tiempo pasó lo que tenía que pasar, aprendía a domar mi pelo, me puse lentillas, adopté un estilo propio vistiendo (gracias a un sueldo propio), o al menos aprendí que había cosas que me quedaban bien y otras que era mejor dejar para las revistas, empecé a usar maquillaje. Me volví guapa, o yo empecé a verme guapa (hay por ahí que dicen que ya lo era, pero ¿quién se fia de una madre?).
Estoy contenta por ello, aún mejoraría muchas cosas pero tengo la imagen que quiero tener. Pero antes sabía hablar de política, conocía más cosas, era culta e inteligente. Ahora no sé ni como se llama el Ministro/a del ministerio al que aspiro a pertenecer, ni siquiera sé como se llama el ministerio (con la mierda de cambiarle los nombres) Sé que solo tendría que ponerlo en google, que tardaría aproximadamente 6 segundos en saberlo, pero ¿que me ha pasado? ¿el tinte es tan corrosivo que me está matando neuronas? ¿son las juergas que me pego o es que estoy tan cerrada en mis amigas y en mi carrera que ya no tengo tiempo más que para "Sé lo que hicisteis"?
Supongo que la materia prima sigue ahí, en mi cabecita, pero ya no la uso, os pregunto ¿se encuentra algún día el equilibrio? quiero sentirme guapa y lista al mismo tiempo, no quiero que una cosa esté por encima de la otra ¿se puede?
PD: siento este mes sin noticias.. pero es que entre oposiciones y compromisos sociales no tengo ni un minuto para el ordenador... intentaré ponerme al día.
Etiquetas:
autoestima,
belleza,
inteligencia,
reflexiones
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