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martes, 26 de julio de 2011

pequeños-grandes descubrimientos

sigo obsesionada con mi peso pero hoy he hecho un descubrimiento evidente pero no lo era para mí.

Cuando me doy un atracón de fruta me siento igual de llena pero nada culpable.

Parece simple pero lo más maravilloso es que lo es :D

puede que aún tenga salvación :P

De hecho no quiero un cuerpo como el de Andy que sé que no voy a poder tener por que mi estructura corporal es otra,


busco mejor uno como el de Angy, al que sé que puedo llegar, aún a riesgo de que me definan como "curvilínea" ;)


PD: Señor/a Anónimo/a, me hace usted caer en una paradoja pues no suelo contestar comentario de personas que no conozco pero no quería que se fuese usted de aquí teniendo una imagen errónea de mí o de este lugar. Creo que ya lo he explicado alguna vez pero supongo que es usted nuevo/a por aquí. Esto es solo un desahogo, una manera de sacar de forma controlada toda la presión que a veces mantengo dentro, por lo que los comentarios me sirven de feedback, me hacen sentir que no estoy sola, que no hablo sola, pero por lo general no suelo contestarlos cuando vienen de personas que no conozco, conozco a casi todos los que me comentan... al menos hay una trayectoria "blogueril" pero comprenda usted que contar mi vida a petición a gente que no es capaz de dar ni su nombre... no es jugar en igualdad de condiciones y las desventajas nunca me gustaron.

Siento el tostón, iba dirigido a "Anónimo" que al parecer no le gusta mucho como manejo mi blog, pero que creo que nadie le obliga a pasar por aquí, aunque agradecida de que lo haga, no me malinterprete.

martes, 3 de mayo de 2011

¿Cómo me bajo de este tren?

Tengo un problema, cada vez es más claro, cuesta mucho reconocerlo pero creo que está ahí.

He cogido peso, eso es una realidad, cada vez me cuesta más perderlo, será porque el metabolismo te cambia o porque tengo menos fuerza de voluntad, pero no es eso lo que me preocupa.

Me preocupa mucho como me siento después de comer. Da igual que sea un picoteo, un atracón o la comida de medio día. Termino y me siento mal, miserable por no haber sido capaz de haber comido menos, por haber pecado con ese trozo de pan, o por no haber cumplido la promesa que me he hecho de no cenar. A veces me juro que no como nada al día siguiente, otras me pregunto qué pasaría si vomitase (nunca lo he hecho), otras que podría tomar algún tipo de laxante... pero en cuanto mi tripa o mi ansiedad me dan un toque vuelvo a caer, vuelvo a comer y vuelven los pensamientos autodestructivos.

No sabéis cuantas veces he soñado con tener una enfermedad chunga, tipo salmonelosis o cólera, que no me mate, pero que me haga perder unos 20kg, que ya me preocuparía yo de mantenerme luego...

Sé que es un problema, pero no sé como solucionarlo de momento, y sí, ya he pensado en eso del "quieres tal y como eres", "tal como eres estás bien", "eres maravillosa", "lo importante está en el interior" y demás tópicos, pero creedme, no es tan sencillo, si lo fuese no me preocuparía tanto esta situación.

lunes, 22 de febrero de 2010

Obsesiones

Ultimamente solo veo blogs de moda, una compañera me habló de uno y viéndolo salté a otro y a otro más... ahora estoy enganchadísima. Son ego-blogs como este pero sobre moda.


Estoy tan pillada con el tema que hasta me he hecho unas fotos con unos modelos o outfits como se dice en ese mundillo. ES normal pero me resulta curioso que casi todos los blogs pertenecen a gente que de verdad tiene algo que ver con la moda: modelos, estilistas, personals shoppers...

y claro, tienen todas un tipazo de infarto, o casi. No son las típicas modelos esqueléticas con patas de pollo, son chicas realmente con un tipazo.

Eso me ha hecho mirarme un poco más al espejo y voilá! como el común de los mortales tengo defectos sí, busco al hombre perfecto pero yo no soy la mujer perfecta, pero estoy en camino...

Me sobran unos kilos, unos 8 exactamente, y quiero conseguir deshacerme de ellos. No sé si mi método es el más adecuado pero... voy a intentarlo. Otro propósito es no obsesionarme. A ver si lo consigo.

He encontrado esto por ahí, algo que escribí en verano, creo que hoy lo sigo pensando: " No dejo de pensar que tengo que perder peso, creo que la culpa de todo la tienen unos tacones. Es fácil de comprender, solo me tengo que explicar.

Mido 1'78m, es decir, soy una chica alta, muy alta dirían algunos. Peso 80 kilos, no, no son muchos dada mi estatura, no pienso que esté gorda, quizás tenga algo de tripa pero no es algo demasiado llamativo, lo llamativo es mi volumen: Soy GRANDE.

El problema se agraba, me gustan mucho los tacones, mi ultima adquisición son unos preciosisisisisisimos de 13cm. Sí, cuando me los pongo mido 1'91. ¿Tenéis alguna idea de como llama la atención una chica que mide 1'90? Para quien se lo pregunte, no, no es el tipo de atención que me gusta llamar. A los tíos les da vergüenza hablar conmigo, ya me ha confesado más de uno que les intimido, es vergonzoso estar en una discoteca y verle la coronilla a todo el personal porque no entiendo por qué triste broma del destino en mi ciudad la media de altura de los varones es bastante baja.

y cuando voy con mis amigas, que son algo bajitas, me siento como un caballo bretón en medio de una caballada de árabes: basta, robusta, pesada y lenta
."

No me enorgullezco, pero lo pienso.

No obsesionarme es mi mayor reto.

sábado, 21 de febrero de 2009

+ Tinte - Neuronas

Es algo a lo que le llevo dando vueltas un tiempo.

En mi casa siempre ha habido roles preestablecidos, mi hermana mayor tiene el de guapa y sexy (y sabe como usarlo), la pequeña siempre ha sido la graciosa, ahora creo que está inmersa en el de la rebelde. Yo soy la inteligente (y temperamental, pero eso es otra historia). He luchado toda mi (corta) vida contra ese rol, no me molestaba ser inteligente, pero me molestaba ser sólo inteligente... yo también podía ser guapa, simpática, divertida pero como no lo creía, nunca lo demostraba, o si lo hacía era totalmente involuntariamente.

Con el tiempo pasó lo que tenía que pasar, aprendía a domar mi pelo, me puse lentillas, adopté un estilo propio vistiendo (gracias a un sueldo propio), o al menos aprendí que había cosas que me quedaban bien y otras que era mejor dejar para las revistas, empecé a usar maquillaje. Me volví guapa, o yo empecé a verme guapa (hay por ahí que dicen que ya lo era, pero ¿quién se fia de una madre?).

Estoy contenta por ello, aún mejoraría muchas cosas pero tengo la imagen que quiero tener. Pero antes sabía hablar de política, conocía más cosas, era culta e inteligente. Ahora no sé ni como se llama el Ministro/a del ministerio al que aspiro a pertenecer, ni siquiera sé como se llama el ministerio (con la mierda de cambiarle los nombres) Sé que solo tendría que ponerlo en google, que tardaría aproximadamente 6 segundos en saberlo, pero ¿que me ha pasado? ¿el tinte es tan corrosivo que me está matando neuronas? ¿son las juergas que me pego o es que estoy tan cerrada en mis amigas y en mi carrera que ya no tengo tiempo más que para "Sé lo que hicisteis"?

Supongo que la materia prima sigue ahí, en mi cabecita, pero ya no la uso, os pregunto ¿se encuentra algún día el equilibrio? quiero sentirme guapa y lista al mismo tiempo, no quiero que una cosa esté por encima de la otra ¿se puede?

PD: siento este mes sin noticias.. pero es que entre oposiciones y compromisos sociales no tengo ni un minuto para el ordenador... intentaré ponerme al día.